Por qué el cáncer de ovario llega tan pronto al peritoneo
El ovario no está dentro de un órgano hueco, como el tumor de colon o de estómago, que tiene que atravesar una pared antes de salir. Está suelto dentro de la cavidad peritoneal, bañado por el líquido que hay en ella. Un tumor que crece en su superficie está, desde el primer día, en contacto directo con todo el abdomen.
Hoy se sabe además que la mayoría de los tumores serosos de alto grado, que son los más frecuentes, no empiezan en el ovario sino en el extremo de la trompa de Falopio, que está abierta a la cavidad. Las células se desprenden y caen al líquido peritoneal como polvo en una habitación con corriente.
Ese líquido no está quieto. El movimiento del diafragma al respirar lo hace circular desde la pelvis hacia arriba, por el lado derecho, hasta debajo del diafragma. Por eso la enfermedad se encuentra siempre en los mismos sitios: la pelvis, el epiplón, la gotiera derecha y la cúpula del diafragma derecho. No es azar; es el recorrido del líquido.
Y como el peritoneo no duele, todo esto ocurre en silencio. La consecuencia es la cifra que define a esta enfermedad: en torno al 70 % de las pacientes se diagnostica ya en estadio III o IV, con la enfermedad fuera de la pelvis. En España se diagnostican unos 3.500 casos nuevos al año.
Origen tubárico del carcinoma seroso de alto grado y vías de diseminación transcelómica: Kurman RJ, Shih IeM. Am J Surg Pathol, 2010. Distribución por estadios al diagnóstico: registros poblacionales (SEER; REDECAN/SEOM para las cifras españolas). La cifra de casos anuales en España es una estimación redondeada de los registros.