Cómo se descubre
Hay tres formas típicas, y ninguna se parece a lo que uno espera de un cáncer.
- El abdomen que crece. Sin dolor, sin fiebre, sin pérdida de peso. Simplemente el pantalón que deja de cerrar y una sensación de plenitud que no se va.
- Un hallazgo en una operación por otra cosa. Una apendicitis, una hernia inguinal que resulta contener moco, una cesárea. Se opera un problema y aparece otro.
- Un hallazgo casual en una prueba de imagen pedida por un motivo distinto.